jueves, 28 de marzo de 2013

A la deriva llevó "Años de calle"

Hace unos minutos me acordé que este espacio tenía que ser como la bitácora del recorrido de la película... Como tantas otras cosas, sin riego, no perduran.
Pues nuevamente aquí estoy, de aquella sequedad surge un nuevo brote:
Un comienzo azaroso y lúdico en 1999, mutó a una alucinante idea Alejandrezca y sumó cabeza Laureanezca en 2003, para concebir este documental extraño e intenso. De aquel binomio nacieron unas cuantas ideas locas, y hoy, mirando el asunto 14 años después se transformó todo aquello en un extenso y extenuante camino documental que puede verse, analizarse, criticarse y que, si las cosas nos salieron medianamente bien, podrá permitir que alguno pueda pensar a partir de lo que ve y discutir sobre lo sentido para luego mirar desde otro ángulo esa realidad que está fuera de la pantalla.
Hace pocos meses, y desde Átomo media (www.atomomedia.com.ar), nuestra productora y otra de las metas alcanzadas, logramos el increíble objetivo de haber producido y dirigido una película: "AÑOS DE CALLE", la ópera prima de Alejandra Grinschpun, mi amiga y socia desde aquellos años de fines de siglo XX, cuando empezamos todo esto. Que seguirá por otros caminos y objetivos.

jueves, 21 de abril de 2011

Hacer una película puede ser un proceso muy largo...

Curioso es el tiempo, y más aún en esta idea, primero transformada en proyecto, luego en trabajo y ahora, en este preciso momento, en un laberinto creativo, discursivo, estético y muy a pesar nuestro logístico, económico y hasta financiero...
Es algo que surge de la lógica pura: si la estructura no es firme o no nos convence, lo que se edifique encima es claramente endeble. A la deriva, maldito nombre... gran película?
Pero tenemos con qué. Siempre lo supimos, pero ahora dan ganas de que aparezcan las soluciones, como si uno pudiese abstraerse de lo que le compete.
Y no es así.
Ya dijimos "sólo puede errar, el que no se omite", pero la verdad es que estamos un poco cansados de pifiar tanto!.
Esto continúa, con pausas, con o sin prisa, pero sin retrocesos.
Este blog necesitaba puntos de giro, y parece que abundan...
Veremos como se desatan los nudos.

Laureano

martes, 14 de diciembre de 2010

A la deriva naufraga?

Es así, la ilusión era que nuestro viaje a Galicia permitiría deconstruir para luego renacer, pero las crónicas Martianas que recibo de Alejandra no son más que desesperados Save Our Souls!!!
La idea era que la tecnología nos uniría en un proceso de laburo intercontinental y que la fluidez de las comunicaciones permitiría ver crecer en tiempo real nuestro querido documental.
Pero no.
El lugar donde está Ale (una casa de campo en Pontevedra) es increíblemente bello y bien atendido, pero su comunicación con el mundo exterior tiende a cero... y lo peor de todo es que lo que pude entender de las breves conversaciones es que nuestra estructura de documental pasó a estar como el título de esta entrada: nos hundimos capitán!
Disfrazo con humor la zozobra que me abruma, yo esperaba que la cosa estuviese complicada, es lo lógico cuando uno empieza el proceso de montaje (eso estamos aprendiendo!) pero me parece que vamos a tener que remar y remar más de lo temido, es un bajón!!
Para comprender lo que está sucediendo basta mirar la secuencia de aquí abajo...

Laureano

miércoles, 8 de diciembre de 2010

A 15 cuadras del río y a 10 kilómetros del mar

Es así nomás! Mientras me encuentro sentado, cansado y feliz, luego de terminar unas semanas de súper acción, donde aplicamos a varios fondos (y nos fundimos!) y también participamos del Docbuenosaires/Latin side of de Doc, así estoy, en la búsqueda de caminos más productivos para aladerivarear (ver foto de la izquierda). Yo estoy a 15 cuadras del río.
Alejandra está a 10.000 metros sobre el nivel del mar, en un avión de Aerolíneas Argentinas, rumbo a Madrid primero y si las autoridades aduaneras le creen, escala en Santiago de Compostela con rumbo final Pontevedra. Ambos seguimos juntos en nuestro anhelo de conseguir plasmar el potencial en potencia: A la deriva fue seleccionado en el Festival Internacional de Documentales del TUI en Galicia, España, en una sección que está hecha para nuestro tiempo y medida: La sección del Doc in progress, un laboratorio/taller de reescritura de 10 documentales seleccionados con un primer corte de montaje, para trabajar durante 10 días en una casa de campo de Galicia (ver foto de la derecha) junto a Marta Andreu, la querida loca linda y wikidoc que tanto nos marcó en Montevideo (ver foto del centro). Al regreso, nuestro primer corte de más de 100 minutos será internado en terapia intensiva luego de la enriquecedora deconstrucción a la que será sometida por Ale, la asitencia técnica remota de Felipe Guerrero (el montajista, hoy en México) y mis aportes hechos desde la increíble virtualidad skypeana. Que quedará de todo esto?
Laureano

miércoles, 24 de noviembre de 2010

En la isla de edición:

Todo finalmente sucede, y esto también sucedió…

Llegó tímidamente el día de sentarse en la isla; Miramos las 80 horas de material y nos enfrentamos a lo que estuvimos rodando durante mucho tiempo.

Empezamos a descubrir todos los errores y todo el potencial del material guiados por la mirada láser de Felipe Guerrero, nuestro editor y gurú.

Llevamos 6 semanas encerrados y la película comienza a asomar. Queda mucho trabajo todavía, pero ya comienzo a percibir los primeros síntomas de la depresión postparto…



Alejandra


La última jornada

A la Deriva

Primer jornada: Año 1999-Estación Once

Ale y Lau bajo el sol oblicuo de la mañana caminan por los andenes, saltan molinetes y trepan a los techos de la estación.

Última jornada: Año 2010-Estación Once

Ale y LAu bajo el sol oblicuo de la mañana caminan por los andenes, intentan saltar molinetes y ni se les ocurre trepar a los techos de la estación.

Pasaron once años entre un Once y el otro Once. Crecimos…

Alejandra

viernes, 5 de noviembre de 2010

Final de rodaje...

Puede decidirse el final del rodaje en un documental que empezó en un día caluroso en marzo de 1999?
Nos animamos a decir que hoy fue el último día que seguimos el crecimiento de los 5 protagonistas que empezamos a grabar el siglo pasado?
Pasaron 11 años y 8 meses del martes 3 de marzo de 1999. Aquel día, Ale y yo llegamos a la estación de Once a las 9 y media de la mañana, y encontramos a Gachi, una niña de 15 años durmiendo en un banco del anden 1.
Y empezamos a registrar.
Cuando el sol del verano le dio en la cara, se despertó, luego la seguimos a lavarse la cara en otra estación y después nos abría su mundo de andenes secretos y vagones oxidados convertidos en hoteles y escondites.
Entre medio de esas 609 semanas, donde registramos la niñez, adolescencia y adultez de aquellos niños hoy adultos, nosotros también crecimos con el molde que nos permite el contexto. El país y el mundo también son otros. Unos más a la deriva que otros, pero tironeados por las mismas fuerzas en común: los afectos, la familia, el amor, el deseo, los hijos, las búsquedas y el mundo injusto y desigual.
Hoy, una noche, 4265 días después de aquel inicio, nuevamente con Gachi, embarazada de su sexto hijo, vendiendo café en las calles del centro porteño y en su nueva casa (una casa tomada donde antes funcionó un prostíbulo, abandonado después de incendiarse), cerramos el rodaje.
Alejandra dijo, ya está.
Un botón con forma de cuadrado hizo clic y dejamos de grabar.
Laureano

domingo, 17 de octubre de 2010

Ensalada de filos

Ingredientes:
Empezar el tercer guión, corregir el segundo y finalizar la edición del primer capítulo de la serie para Encuetro; conseguir un lugar y el equipo tecnológico para empezar el montaje de A la deriva; hacer números, planes y magia para que el dinero que se acabó resurja como uno de los mineros chilenos; ver cuáles de los variados lugares del mundo pueden servirnos para seguir mangueando la guita para consegir tiempo ("el tiempo es un maní"); y los condimentos: festival del Tui de Galicia, ITVS, abogados, "para ser buen productor: delINCAA!", la logísitca familiar que colapsa y renace en instantes, y encima mi trabajo formal que tironea con mil y un quilombos extras...
Preparación:
En una semana bien cargada de noches sin dormir, algunas trabajando y otras sólo insomne, vaya integrando todos los ingredientes intentando que no se formen grumos y consiga una masa uniforme y elástica que proporcione superar los obstáculos más graves y múltiples como si sólo fueran uno, y no una sucesión de problemas.
Modo de presentación:
Documentalismo básico en un plato sudamericano, con probabilidades de convertir 90 horas de material en bruto en algo digno:
EL LUNES EMPEZAMOS EL MONTAJE!!!!
Laureano